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Pernocta

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September 25th, 2016

01:25 am: El querer
Quiero ser la la Pernocta de antaño. La que atravesaba un bosque hacia casa tras la fiesta y se zambullía en la cama con el cuerpo en equis bocarriba. Quiero los ojos como platos en los que cualquiera podía sopar. Quiero el corazón ligero, agradecido al calor de los autobuses por dentro, contento si el aire disparaba aguanieve, soñador cuando llovía. Mi corazón divertido, como buscando un paraguas en su ciudad roja. Echo de menos esa despreocupación con respecto a los acontecimientos y la capacidad para subestimar las consecuencias de mis actos. Perdí todos los bolsos que no me robaron, tuve que volver andando tras el extravío de muchas bicis, lloré por mis discos de Yo La Tengo y, sin embargo. ¿Y quién no desea la ligereza en su pecho y un batir de alas constante en la cabeza? ¿Acaso tú no cambiarías tus migrañas por una idea loca para esta noche? ¿No preferirías seguir pensando que son todos inmortales, que la locura es un adorno, que tu juventud un merecido regalo, que la justicia será poética, que al final acabaremos juntos? ¿No prefiero yo el sol al capital, el mar a un contrato justo? Y si fueran a abandonarme, a abandonarnos, y nuestro cuerpo pendiera solitario de un fino hilo y ahí abajo fuera todo abismo, ¿no querríamos recuperar nuestra valentía y saltar a una roca incrustada de piritas y sentir que hemos vuelto al oro de la vida, que ya nada nos hará daño, que sobreviviremos a todas las muertes, libres del miedo? Mis respuestas son todas síes. Quiero ser la de antaño, saber estar de pie como sólo algunos saben hacerlo.

Current Mood: decidida
Current Music: Arcade Fire, Reflector

March 22nd, 2016

01:17 am: El yermo sentir del tiempo
*

Ayer leí su nombre en el periódico. Él también ha escrito su teje-teje, a miles de kilómetros de aquí. Un teje-teje sobre rock. Una roca escribe de rock -podría haber rezado el titular.
Imagino su elegante espalda plegada un rato al día. Veo sus dedos, de la guitarra al teclado; esos dedos tan míos, venerados, escritos y rescritos por mí. Me muerdo la rabia, lo admito. Me busco el corazón y no lo encuentro. Tic tac. Suenan los relojes vecinos. Me palpo el pecho y la garganta y no encuentro el efecto de antaño, ese mudo sobresalto. Mis hormonas siguen con su obra diaria, ordenadas ahora hacia otro empeño.
Le tengo un odio flojo y un aprecio que sólo comprendemos los defectuosos.
Le tengo grima a las decisiones que tomó.
Pero adoro poder recordar la poesía de su cuerpo: el paso elegante por la biblioteca de alguien que sabe de zapatos, sus largas piernas en patines, los hombros de posarse pájaros, los dientes separados y esas bolsitas chicas debajo de los ojos.
Luego rebrota un rencorcillo airado cuando me sobrevienen sus desaires.
Para mí fue todo un misterio. Demasiado a menudo, no me explicaba sus procederes y los achacaba a una incompatibilidad intelectual, una incomprensión por mi parte hacia el carisma de lo mágico. Luego he entendido que la explicación era sumamente sencilla: yo era una chica.
Ahora soy una mujer. Bueno, soy una niña, pero aquí toca este punto de inflexión para demostrar un giro en los acontecimientos.
De modo que era una chica y él había leído a Nietzsche digamos que de una manera muy suya.
A ratos se le olvidaba y bebíamos como amigotes tirados por la noche en la playa.
Luego los imanes de la piel hacían su trabajo y nuestra carne se ponía dramática y eran nuestros cuerpos sacudidas cósmicas y miles de frases que no volveré a oír jamás.
Ay.

Current Mood: pájara
Current Music: Orchestral Manoeuvres In The Dark - Souvenir
12:39 am: Dos males tengo
Cada cierto aparece alguien y me dice: "Como tú nunca te enfadas".
Será que no ha pasado por mi diario secreto y comprobado la malasombra que tengo. Será que no cuenta estar enfadada con lo abstracto, aunque sea mi cadena perpetua. Confesaré: poco me enfadan las mil inmudicias humanas relacionadas con lo doméstico, o un desencuentro esporádico, un capricho a la contra, un pequeño etcétera, porque gasto mi tiempo en no querer asumir dramas mayores.
Normalmente soy generosa y me enfado por el sufrir ajeno.
Otras veces, guardo egoístamente el enfado para mi recreo.
Ahora, por ejemplo, dispongo de una pandilla de jefes, hasta que mejore la situación, de apellido Tontoelhaba. Estoy abstractamente enfadada con ellos, por reservarme una habitación con vistas al mar y no dejarme verlo. Todo un fin de semana presa, me han tenido, tecleando para llegar al lunes, escupiendo sobre sus tumbas con la mente. Pero no están muertos, ellos disfrutan de la vida rociándose champán por la cabeza y atusándose el tupé con saliva de estrella de mar y masticando perlas rellenas de chocolate blanco y bañándose en oro y plata y construyendo casas de jengibre para que se las coman sus hijos. Ay, yo qué sé en qué se gasta su capital un rico.
Pero en verdad no estoy enfadada con uno de ellos en concreto, ni tan siquiera con el clan en sí. Por separado tienen la cara tonta, como recién salidos de ese cuadro de Goya, La Familia de Carlos V.
Me enfada el abstracto capitalista.
Me enfada esta sorda lucha de clases.
Me enfada hacer cálculos cuando recibo la factura de la luz. Me pongo orgullosa y maldigo a Ibertrola: con todos los dieces que he sacado, carajo.
Me pongo orgullosa con los jefes y me río loca de rabia y malicia cuando veo que escriben punto después de interrogación. Hábrase visto, qué mal gusto -me digo. Dónde habrán comprado el título de doctor.
Así que sí, cada cierto tiempo aparece un incauto y me dice -con el peligro que entraña que te consideren 'bueno' en España- que yo nunca me enfado. Le sonrío con cariño, pues su pequeño puntapié -qué otra cosa es sino un piropo que te aleja de la humanidad- no me parece suficiente para darle la espalda, tan ocupada como estoy con mi cabreo verdadero y monumental por todo lo demás.

Current Mood: cuando escribo me desenfado
Current Music: Niños Mutantes, "No puedo más contigo"

March 19th, 2016

03:16 pm: La injusticia de los nombres propios o el linaje del Real Retortijón
Ha triunfado la paradoja, y rendida estoy a sus pies porque no me queda otra. Antes tenía el destino una extraña compasión con los nombres propios. A cada cual lo que la obviedad cante. Por eso me llamo yo Pernocta, porque aunque me gusta la luz habito las noches negras y el centro de mi cuerpo es un lunar que destaca sobre una claridad llamativa como lejía desparramada por el ambiente de un bar [podría referirme aquí al Ying o al Yang, pero no sé a cuál y la enciclopedia me obliga a abrir ventanas y zzzz y más zzzz]. Por eso me llaman otros Pernicie, porque la voy liando parda y no me canso y aún así me divierto, y cierto es que entreno para fijarme en las cosas o no olvidar los protocolos fundamentales de la sociedad, pero es casi imposible. Too much absynth, girl. Me merezco una calle por toda esta avalancha de esfuerzo, eh. El caso es que a cada cual lo que la obviedad cante. Pero no. Ahora con el triunfo de la paradoja, te puedes llamar Tontoelhaba y que te den el Nobel. Te llamas así e inmediatamente se acuerdan en Suecia de tu linaje familiar, la virtuosa estirpe de los Tontoelhaba, con sus negocios grandes y sus negocios pequeños, community managers de marketing e-consuming y directores de revistas con párrafos de una oración, es decir, con párrafos absolutamente incorrectos -y encima vacíos- y de tal variedad de tonterías que uno llega a despreciar la imaginación ajena. Nada en contra del Nobel, era un decir. Es llamarte Tontoelhaba y ya tienes la alfombra extendida para que eches palabras-cacarruta encima porque te patrocina un banco, que es lo mismo que decir "porque no tienes dignidad". Te llamas así y asá y ya estás en las revistas más estúpidas -y, peor, estupidizantes- de la cochambrosa Edad Chorrada. Y en unos artículos dices tal y en otros cual, como si no hubieras dicho tal,  ignorando que incluía y desembocaba en la ahora aparentemente rechazada real cual. Y das unos discursos que chorrean como mierdas recién salidas al mundo tras una ingesta de albaricoques verdes como si no hubiera mañana. No se te despeina el pelo, porque has invertido parte de la herencia en productos abrillantadores por encima de los cincuenta leuris. Joder, con la paradoja. Ahora sólo hay que tener un nombre de mierda para triunfar.

Current Mood: fatigada de realeza
Current Music: zumbido abstracto de la calefacción

March 1st, 2016

01:55 am: Imaginación, dame charcos
Las semanas son lombrices en mis recuerdos, empujan con sus cabecitas los números del calendario. La vida me da picas y me da diamantes, me hunde hoyos pero me baña de resplandores. Subo y bajo; bajoysubo. No hablo de un desequilibrio moral, porque la pila de mi cabeza tiene un solo polo que a veces se repele. Hablo del trenecito eléctrico de los acontecimientos. Humo, ruido, vueltas alrededor y luego descarrilar. El mundo es descomunal, mi piel tiembla.
Algunos amigos han muerto; les conocía y murieron y pasé días negros; me los tragué como quien se traga varias guindillas y aguanta, como quien se traga dos almendras amargas de la misma bolsa. Me tragué los días negros, sentí el color negro pintarse en la cara oculta de mi esternón, chorreando hacia los fondos. Goteaba en la cueva del estómago, y como estalactitas de pena se quedaba ahí. Oscuro negro, sincolor intenso. Quieto el corazón, creí haber empuñado armas, tuve tan malos deseos que tal vez existe dios y me escucha. No lloré, sólo tuve lo negro por dentro, dentr, dent, den, de, d,  . Tumbada bocarriba, me muerdo la lengua.
Así pasan los días con sus desaparecidos a cuestas.
Se van y ya no se me olvidan.
Ahora me duele la espalda, porque es ahí donde llevamos el alma desde que cumplimos treinta.
Queda camino, así que sigo patinando, saltando en plancha cuando nieva, abriendo la boca a la blanca luz.
Con los sentires mezclados, aplaudo la llegada de e-mails de aceptación. Todas mis células lo piden, tan buen trabajo han hecho mis domadores. Cartas: el daño que me hacen en un sitio, me lo alivian en otro muy lejos. La euforia es confeti y vino descorchado con toda la tarde por delante. Tengo el cuerpo preparado para todos los placeres inventados y para los novedosos.
Descorcho cartas, vengo del confeti, mis ojos son faros y ríos mezclados.
Lo que no me agradecen aquí, me lo agradecen al otro lado del Atlántico.
Lo que pierdo aquí con mi firma, lo gano luego con mi anonimato.
Dos veces dicen haberme premiado en el bar de la esquina sin saber que era yo la de los versos.
Lo he celebrado, aún llevando encima los espectros.
Luego a los espectros se les han unido los demonios. Boicoteo con ellos los premios de la vida. Me alío en la confabulación contra mí: concluyo que todo esto tan bueno debe ser un error. Tengo imaginación suficiente para destruirlo todo. Pero tiro mi imaginación a los charcos e intento disfrutar.
Lo que me regala la vida, lo pinto en mate.
A lo que me quita la vida, le doy brillo y lo guardo.
Algunos han muerto y con el recuerdo les doy relieve y los revivo.
A quien odié, murió, dándose muerte.
Con quien simpaticé, también.
He salido de un aplauso esta noche, con la cara encendida y la sonrisa extendida.
El aire era eléctrico y mi memoria agua.

Current Mood: montañista
Current Music: Zahara, El deshielo

January 14th, 2016

01:44 pm: Pernocta meets Umbral
Tenemos corazón de sombra, un nudo oscuro en la boca del estómago, canicas de carbón recorren nuestras arterias y alguna vez chocan haciéndose pizarra contra la pared del vaso. Allí un artista microscópico dibuja una sonrisa con el dedo. Pero en la Vida-Vida, en el hartazgo del realismo figurativo, somos cuerpos opuestos: largas piernas contra rodillas ligeras, melena leonada contra nuca despejada, ojos diminutos contra OjOs en mayúscula, nariz albóndiga contra nariz cresta-del-gallo, ropa de dandy contra Sylvia Plath grunge, voz de barítono contra cristal que se rompe, pluma contra pilot, máquina de hierro contra telar de teclas, talar de teclas, tililar de teclas.
Quién lo habría pensado: un monstruo y una mosquita, almas gemelas where the wild things are.
He leído el libro tan lentamente... tras edades de hielo de no llorar por haberme comido ya todas las páginas. Y el libro me enfada a ratos, cuando aparece el machoalfango y me recuerda los charcos amargos, el fango, el asco al machete, la experiencia de ser tratada como un objeto dulcineo. Yo no quiero ser loza, yo también quiero la vida a pesar del XX de los cromosomas.
Pero los ratos lejos, los ratos junto al niño que muere en las páginas, los ratos en el pozo hondo y sin salida, al que a veces me he asomado, el balanceo de la mecedora en el umbral, todo ese tiempo en suspenso el monstruo y yo nos dábamos la mano.
Somos pintura, somos manchas que intentan sonar a palabras. Ahora lo he visto: un defecto es una virtud cuando encuentra su lugar bajo el sol.

Current Mood: bittersweetish
Current Music: Luichi Sakamoto

September 24th, 2015

12:07 pm: Viaje sin retorno
*

Viajar a través de mi saliva blanca, después de enviarte una corona florida.



May 6th, 2015

11:16 pm: Ahora soy rayos de sol
*
Ya es verano en mi cuerpo y he expulsado el gélido aguijón del malrecuerdo. Ahora soy rayos de sol. Mi venganza: tirarme en la hierba. Le doy la espalda al cerdismo, al cerdiarcado y al cerditalismo. Me tumbo en la hierba, bocarriba hacia el universo. Me baña el aire y la vida. Entierro las puertas cerradas. Entierro a los pequeños fascistas que especulan en mi entraña. Entierro el silencio. Entierro lo súbito. Los abandonos quedan también enterrados. Entierro los bloqueos. Entierro las redes. Entierro a los pequeños cerdistas y cerdarcas y cerditalistas que quisieron robarme la calma. Ahora soy rayos de sol. Entablo amistad con las orugas, les doy de comer mis átomos conforme planchan el vello de mis manos. Me giro. Mesa mi espalda la hierba fosforita. Soy un pálido animal que susurra a la tierra. Y así me voy alejando, estoy cada vez más lejos, y dejo caer la tierra sin miramientos sobre la presión y los criterios, sobre el canon y las normas.


Ahora soy rayos de sol.

Current Mood: soleada
Current Music: Mercury Rev, Holes

January 29th, 2014

12:30 pm: El oro de la vida
*

De la corola negra de mi vida
suelo brotar, estambrecillo en oro.
Fecundo frutos, cierro el cáliz de oro,
ríe mi vida.

Vuelvo a ser negra. Pero en nueva vida
brota de nuevo estambrecillo en oro.
Ríe mi vida
cuando la tocan mariposas de oro.

Negrura, luego el oro
precioso de la vida.



*** Gracias, Peter Panowski, por enviarme este poema de Alfonsina Storni.

April 3rd, 2013

01:06 am: Resurrección de Pernocta
"Resucitaré, dijo, y de entre ellos vendré,
para que la ingenuidad prosiga."


Asklepios, Escritos

December 7th, 2012

10:29 pm: Mar Rothko
El Ello

Current Mood: Robison Crusoe tirado en la playa
Current Music: olas del mar
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