|
|
You are viewing the most recent 26 entries November 7th, 200904:34 am: Click en el 38
Y coge el autobús a casa, a deshoras constantes en la trasnochada y no se le ocurre otra cosa que pensar: si existiera un ser superior que pudiera observarnos ahora como conjunto, desde eso que llaman 'fuera', si existiera algo así, qué vería aquí sino una manada robótica, un montón de cálidos saquitos con pelo y abrigos abrochados y canciones mal entonadas alojadas en la garganta.Qué vería aquí una conciencia superior estrábica, provista de gran angular, ansia e inteligencia suficiente para sistematizar nuestros movimientos aprendidos y repetidos. Eh? ¿Qué es esto? Si una conciencia inefable, peor intencionada y más cuadriculante que la socio/psicología - y perdonen todos- implacable con nuestros gestos siempre parecidos, anhelante de hallar la fórmula que nos reduzca a meras herramientas de reproductibilidad cárnica, si nos mirara con calma y distancia desde uno de esos ángulos de viaje astral, ¿qué pensaría de todo esto? Ja! Venga, que levante la mano quien a estas horas no le alcance la lucidez para admitir la igualdad entre miembros de esta especie. Sin embargo, y ahora atento, quién te dice que no existe también la posibilidad de un gesto que cambie la composición de una escena tan manida. Imagina. Imagina alguien que en el autobús se levante y que, tal vez después de aclararse la garganta o de despertarse porque quedan dos paradas, dé repentinamente la espalda a la inercia y pronuncie una palabra que nadie pronunció esta noche. Click. Current Mood:  recién llegada beoda Current Music: Pearl Jam, Black
November 5th, 200908:08 pm: Aerocuerpos
Ahí está el cuerpo que es un aeropuerto, cimentado en el córtex, mal sujeto al temblor de los aviones. Ensuciante de metáforas, conductor o consolidador de ellas, se justifica en lo siguiente: un vagón gris contiene ausencia para cualquiera que lo observe con el pañuelo mojado todavía en la mano. El cuerpo-aeropuerto se atraviesa a sí mismo, ampliando el espacio de paso entre lo propio y lo ajeno, hasta que no queda más que una desaparición compartida. Te afecta no haber alcanzado por fin una imperfección desafiante, haber cedido -varios segundos casi un minuto- al papel satinado de las revistas yuxtapuesto a predicciones de pesadumbre. El pasillo era demasiado largo y no había piernas humanas que pudieran vencer la lentitud de la pérdida. Has buscado evadir la mirada, agujerear la costra de la situación, su necia opacidad. Y mira con lo que te has encontrado en las estanterías: un espectáculo atroz de carnes recortadas y consejos para cuadrar la perspectiva de las hembras. Era un instante decisivo de indiferenciación de espacios, se te ha satinado la vista, te han invadido pasajeros fantasmas, suprimidos el adentro y el afuera. Se alejaba tu deseo en las alas del low cost y no había nada más que hacer, estaba todo cedido al aire. Sí, se acababa de ir y no había consuelo. Tanto como para repetir que se acababa de ir y no había consuelo. Vamos a encontrarnos con tantas mentiras, te has dicho. Te crepitaban las luces halógenas de los duty free shops en los pulmones. Y ahora el tren de vuelta vacío, sin ningún misterio. El vagón gris, vacío y obvio, como era de esperar hasta por la más estériles de las imaginaciones. El cuerpo-aeropuerto, el aerocuerpo, aún hecho umbral se desplaza por los carriles del propio estómago hacia la zona terminal, donde tendrá lugar una hoguera de dopamina. Arde el incendio y vuela la nieve. Current Mood:  aereocorporea Current Music: The pains of being pure at heart
October 20th, 200909:50 pm: Si un árbol cae en el bosque
Si un árbol cae entre cuatro paredes y nadie lo oye. Y nadie oye la carne del árbol caído. Y nadie oye la saliva pegándose en el paladar y nadie oye la humedad del ojo y nadie oye el clavo entre las clavículas y nadie oye el crujir de las hojas que no son hojas en esta imagen sino huesos, más huesos, y nadie oye la sangre adelgazarse ni el fluir de las lágrimas en las venas. Y nadie oye el runrún del pensamiento cojeando en la sien. Si un árbol de carne cae en el bosque de la habitación vacía y nadie lo oye, entonces, dime, ¿existe esa saliva, esa humedad, ese clavo, esa hoja, ese hueso, esa sangre, ese runrún? ¿Existe? Current Mood:  inexistencialista Current Music: Black Happy Day, In the Garden of..
October 2nd, 200907:19 pm: ...
Llora en mi corazón como llueve ácido en la ciudad. Current Mood: ... Current Music: deserter's songs
October 1st, 200908:38 pm: Léeme el estómago
Personalmente, cuando escribo ficción, escribo con mi cuerpo. Mi cuerpo está activo, no hay interrupción entre el trabajo que realiza mi cuerpo y lo que va a ocurrir en la página. Escribo muy cerca de mi cuerpo y mis pulsiones [...] Ahora, hay una categoría de texto que obviamente deleita y daña directamente nuestra carne y nuestra sangre. Y hay textos que se escriben desde una distancia remota, que no están hechos de carne sino de estilo, de estructura, y a veces de narrativas. Esto no significa que haya una literatura menor y otra mayor. No nos afectan de la misma manera. No las disfrutamos de la misma manera, no las disfrutamos con la misma parte de nuestro ser. La novela clásica pertenece con mayor frecuencia a ese tipo de escritura distante. La poesía, por supuesto, está muy cerca de las pulsiones, como lo está la música.Hélène Cixous ("Difficult Joys")Current Mood:  de cuerpo futuro Current Music: Elliott Smith, A Distorted Reality Is Now A Necessity To Be Free
September 27th, 200911:14 pm: Post Staropramen
Las ramas oscuras de los árboles se está recortando contra la luz naranja de los semáforos. Londres es miles de listas de cosas como ésta, sin conexión aparente con nada, salvo en textos que prestan especial atención al azar. Yo no lo sé, en serio. Yo no lo sé. Intento registrarlo, contarle la verdad a quien tengo más cerca, llevar honestamente la cuenta de las voces que dialogan entre sí, desmadejando un jersey de conciencias. Lo tengo todo sin decir, siempre con la atención puesta en el margen. Cobarde. Tendrán que pasar muchos años -me dijo el Escritor - para que alcances la distancia necesaria para contar algo. Y entonces ahora qué hago con toda esta inmediatez, le pregunté. Toda esta sangre alterada en la arteria temporal, los dolores de cabeza místicos con sus diez mil vírgenes alojadas en el ojo izquierdo. Qué hago yo con este echar de menos haber estado en el momento adecuado, llevar ya algo encontrado en el bolsillo, algo dicho más allá. Porque no se trata de utilizar la vida en vano, darle vueltas otra vez con la cuchara, tener una foto que enseñar. Espero por lo menos poder alargar la mano y señalar con el dedo un punto muy preciso. Decir, decirte un día: mira aquí. Current Mood:  staropramenada Current Music: voces brasileñas en la habitación anexa
September 14th, 200906:19 pm: Desgracia de melómanos (chimpón)
Entonces llegamos al punto aquél en el que una canción determinaba la tarde. -Pon algo. Llegaban las hélices, imbéciles, despegando helicópteros en el estómago. Temblaba la mano sobre los títulos. Sabía qué le gustaba y qué no, pero se trataba también de demostrar que existía un pensamiento autónomo al otro lado de su piel. A este lado, quiero decir. Demostrar que existía un pensamiento autónomo que pensaba como el suyo sin necesidad de imitarlo. Un pensamiento autónomo que le agradara, le colmara, le sacara de la miseria y la ruina mental que le provocaba gente como yo, responsable del mal terrestre que tanto le entristecía. Un pensamiento autónomo que pensaba a su altura, un pensamiento autónomo que había interiorizado el suyo y que, de esta manera, sabía qué canción determinaría la tarde para bien. -¿No eres capaz de elegir una puta canción? Inyectaba ese soniquete de broma atronadora a su voz (date prisa). Elegir la canción que determinara la tarde, sólo eso, sólo eso. Si acertaba, tendría horas y horas de alivio y alivio y alivio como terciopelo. Si fallaba, miraría traicionado e iniciaría el ritual del silencio. El ritual aquél en el que él era el desgraciado y yo la desgracia. Chim...pón. Current Mood:  chimpón Current Music: canción errónea número un millón
September 13th, 200908:32 pm: Cae el sol para rompernos
Maldita sea, atardece. A esta hora la oscuridad aterriza en la corteza y hace ruido. De coincidir este momento con la clase de escultura, volvería a oír temblar los cinceles mientras la rotoflex amenaza con ser hélice en la penumbra. Con la noche llegaban las luces blancas, engreidas y de aire insecticida. Las herramientas adquirían este tacto distinto y vivo, como de frío en los tímpanos. No había escapatoria en un radio de muchos miles de kilómetros, atardecía. No había a quien contárselo, tampoco. Por un lado, la extrañeza (hostil). Y por otro, para qué hacer cundir la desesperanza en quien te escucha. Eh, para qué. A estas alturas, esos ruidos tristes no. No, simplemente, no. Pero acabo de pensar que atardece y que no tenerte cerca es una brusquedad del sol caido. Y que, como dijo Wittgenstein, "es una hipótesis que el sol saldrá mañana: y esto significa que no sabemos si lo hará." Current Mood:  helicópteros en el estómago Current Music: my bloody valentine
06:17 pm: Hangover (sobrecuelgue)
Es domingo y eso es trágico. Porque anoche no. Anoche, ríos de carmín desembocado en el bar. Anoche música, estruendo y parpadeo de cuerpo. Noctámbulos esdrújulos, vida electroacústica, lo último de la última.Y hoy, este cielo que se da la vuelta enrejándonos con sombra y nos deja. Sí, nos deja, porque tender is the night y largo el olvido. Anoche, un primer acorde eternizado en las sienes. A cambio hoy nos aplastan ejércitos de siglos y de nucas; todo en dirección contraria, mientras mi cabeza retuerce la lógica de una lista para el súper. Empapada de luces blancas, gira hacia el charco trágico junto a la cama, risa vomitada. Current Mood:  sobrecolgada Current Music: david bowie, Low
September 10th, 200909:10 pm: Dormir con ella o de cómo hacer la fotosíntesis
Por la mañana, al ponerme los zapatos de Hackney, he intentado retener la paz de la chica de la bici. Estas ventanas funcionan como cinematógrafos que proyectan el nuevo día sobre la cama, así que la he mirado durante mucho tiempo; tumbada de lado en la luz, la chica de la bici era el halo de un halo. Había entre sus bucles una relación matemática perfecta, casi de número aureo. Los labios entreabiertos hacían la fotosíntesis, despidiendo oxígeno en vez de dióxido de carbono. Dormía tan limpiamente. No está bien mirar tanto a nadie, lo sé. Pero era imposible no engancharse a su tranquilidad. La tranquilidad de la chica de la bici. Me he sentido aquella vieja que ha vivido muchas guerras, segura de que será gente como ésta (no como tú ni como yo, sino gente como ésta) la que venga a ahuyentarnos el miedo con vasos de agua. Current Mood:  fotosinténtica Current Music: Love of Lesbian, Incendios de Nieve
01:32 pm: Lo tuyo no tiene nombre
Leer sobre afecciones mentales es como leer el horóscopo o hacer tests de revistas, uno siente que en cierta medida encaja en la descripción y es un alivio. Igual que salvar el abismo con una escuadra o pintar el sol de dorado se parece a escribir para fijar la sustancia en el fondo (anclas contra flotadores). Y, al final, enterrar nuestras calaveras, depositarnos en un lugar. Un alivio. ¿Lo nuestro tiene nombre? Algunas palabras dan asco y otras vienen a carcomernos si las pronunciamos. No existe un objeto sin un sonido que despierte al ser mirado, por eso aprendimos a chasquear la lengua, para hacerles eco. Si nos secamos las manos, notamos un soplido en la nuca. Esto era ley universal. Nada resultaba extraño en el hecho de que nuestro padre jamás explicara por qué despreciaba el rojo de mi chaqueta, a la que rehusaba tocar, ni a qué se refería con lo de lunes negro o gente gris. Criados en la batalla contra el asco, rehuímos la visión de las texturas amenazantes y las palabras prohibidas. Así, crecimos con personas que distinguían el azul rata y personas que se reían del timbre del color rosa. Por eso, desde el silencio de una ciudad de huérfanos, con los sentidos esperando un diagnóstico que los alivie, oigo tu verde abandono. Current Mood:  sinestética Current Music: Love of Lesbian, 1999
September 9th, 200903:25 pm: Corrupción de Ictericia
Y suele ocurrirnos así, que vamos caminando por la calle, con la música reventando en los tímpanos, y una hoja cae o una ardilla salta sobre el capó de un taxi o una anciana se queda ensimismada en la parada del autobús haciendo rugir el papelito de un caramelo en su puño débil. Vamos con la música reventando pero el rugido del roce chirría. Es como tener dientes de madera astillada o sentir un temblor metálico en el alma. Tus manos eran tenedores patinadores en mis cuerpos de porcelana.Current Mood:  tiriciosa Current Music: bowie, lady grinning soul
02:16 pm: Una lluvia dura va a caer
Amarillea el cielo, que es el todo, y empardecen las hojas, los edificios, los escamados managers, las sirenas en high-heels y los adolescentes apergaminados en raincoats y chandals, que son las partes. Va a caer una lluvia dura que encharcará esta ciudad sin cuestas para el desagüe, una lluvia que petrificará el tiempo de nuestras soledades, ladrillos apretujados en un muro. Nos sacudirá la lluvia y espantará las taladradoras y en vez de teléfonos nos responderá el silencio. Será como cuando desparramas lágrimas oceánicas a ambos lados de la cara y se resbala la suciedad de los ojos y se resbala la suciedad de las comisuras y se desatasca la suciedad de las fosas nasales, la boca entreabierta, los poros abisales de la piel. Sudor, semen, sangre, leucocitos, restos de aquello que fuimos y que nunca más. Se resbalan y se desatascan, ¿me oyes? Igual que una certeza malavenida desploma las entrañas con una fuerza de la gravedad inevitable en los cuerpos que no descansan, que no descansan. Y luego será la primera vez que escuchaste la voz de tu madre, la primera vez que miraste sin astigmatismo, la primera vez de las canciones, la primera vez que le tocaste la carne a fondo. Current Mood:  esperando la lluvia Current Music: bob dylan, a hard rain is gonna fall
September 7th, 200904:25 pm:
Han llegado pájaros nuevos, pienso todo el día en ti.
September 6th, 200902:03 pm: Preocupaciones del joven adulto especial
El chico de la camisa de cuadros le dice a la chica de la falda verde que el mundo de las apariencias le ha decepcionado. Pero se equivoca de hombro, ésta no es la persona en la que debiera llorar sus pequeños descubrimientos vitales. La chica de la falda verde intenta leer detrás de las palabras; en sus primeras acepciones, resulta prácticamente imposible entender a nadie. Se asoma detrás de una pinta de cerveza, el ojo inquisitivo del chico de la camisa a cuadros. Está harto de la gente que va de -dice. Pues, ahora que lo dices, tú llevas una camisa muy de -responde la chica. Si continúas por esta senda de excepción, vas a acabar convertido en norma -continúa mientras se restriega una mano nerviosa en la falda. Luego le cuenta que es más fácil enrollarse con una ex. Menos trabajoso. A la chica de la falda verde nadie le ha diagnosticado afecciones mentales puesto que no parece buscar directamente la muerte. Lleva en secreto la certeza de que la realidad va, como la procesión, por dentro. Se aleja para bailar ligera y demencialmente, imaginando al chico de la camisa de cuadros moviendo perchas en una tienda del este. Current Mood:  harta
02:34 am: Tenemos que hablar
Tal vez debería dejaros a todas en el jardín y mirar hacia otro lado. Van pasando los años y la vida se va haciendo añicos en graciosos gestos autodestructivos como los de las misivas al doctor Gadget. Estaba ya todo en las pequeñas cosas de la infancia. En la soledad de un lunes de camino al colegio. En las historias de separación de los dibujos animados japoneses. En las pesadillas sobre la muerte del padre. En la incertidumbre. Bueno, la incertidumbre terminará constituyendo la fórmula del oxígeno. Estoy pensando, por esto, dejaros a todas en el jardín, unir las voces, resignar los pájaros. Aceptar que no le ganaré ninguna carrera a los árboles. Current Mood:  adult-era Current Music: Eli Paper Reed and the True Loves
August 28th, 200902:30 am: Jardín
Aquí hay tres momentos del día en los que la vida vive ahí detrás del cristal, como desenvolviéndose sola y verde y llena de frases que nunca oyes pero que seguramente son las frases que querrías oír, las que te harían salir sólo con el pasaporte en el bolsillo de atrás hacia el aeropuerto. En el primer momento, los jardineros pelirrojos, que viven en el entresuelo, arreglan el jardín. Tienen cuarenta y cuatro años respectivamente. Uno ataca los hierbajos con maquinaria afilada, el otro babea sobre el plástico e intenta ponerse las ardillas como patines. En el segundo, los chicos del piso de arriba hacen pinnic en el cesped recien cortado, espiritualmente ajenos a los gases tóxicos y los ciclos rotos del carbono. El tercer momento es cuando la ciudad se duerme y ronca en el sonido de los vehículos. Vas por fin a la puerta a respirar con calma, a mirar los árboles erguirse en la oscuridad. Dos zorros rojos se deslizan desde los arbustos con sigilo, buscando otro parque sin ojos que los observen. Eres libre en el silencio. Current Mood:  en un resto de silencio Current Music: The pains of being pure at heart, Young adult friction
August 24th, 200905:23 pm: Perversiones: serotonina textual
Detrás, la vajilla sucia en torreones y un zeppelin de camisetas a punto de despegar. Delante, el texto. No es exactamente un punto fijo sino un lugar, una posición, una línea focal que emana de líneas y de la que emanan más líneas hasta conformar representaciones o inflexiones que podríamos llamar 'punto de vista'. Y todas esas líneas no presuponen un sujeto que las estire y las sostenga con el puño cerrado como un niño agarrado a sus cometas. Al contrario, el sujeto va a ellas y se deja estrujar y modelar en un nuevo insecto. Y la posición nunca es la misma. En casos extremos, como el retrato de los Embajadores de Holbein, en la Galería Nacional, tendrás que pegarte a la pared todo lo posible hasta dejar hincharse lo real en una esquina: ahí está la calavera. Anamorfosis o retorcimiento del alma. Y lo mismo con algunos textos, que (es cruel!) no te presuponen al contonearse frente a tus ojos sino que te construyen conforme andan. Que te zarandean, un dos tres, ¡ah! Qué absurdo placer, muero porque no muero. Current Mood:  orgasmo post-kantiano Current Music: ariel rot, después de brindar
03:14 pm: Pause
Tira de la cuerda y aparece el jardín verde, tan verde, con sus jardineros pelirrojos -padre e hijo, jardinero y minijardinero jugando a perseguir ardillas. En cualquier lugar brota un paraíso, si lo miras bien, en cualquiera. Se vuelve entonces feliz hacia su forma de vida, desparramada por la habitación en torres torcidas de libros, un colorido surtido de papeles y vasos vacíos, latas vacías y tazones vacíos. No hay espejo al que mirarse el vacío así que se mira las uñas, con el esmalte haciendo mapas de postguerra. Demasiado largas. Siente el pelo igual en la cabeza, largo y desordenado para un peinado a lo garçon. El tiempo pasa como caballos salvajes sobre las colinas. Y aquí ni las colinas se detienen. Paradójicamente, este cuerpo que deambula por los marcos de las ventanas se siente completamente en Pause. Explora entonces algunos huecos de la casa: no hay ropa limpia en los cajones, sí una lavadora rota y toneladas de vajilla haciendo el pino en la cocina. Casi desierto, el frigorífico; menos mal que queda de lo indispensable: dos litros de cocacola y un paquete de café, le entran nervios de pensar que no haya cafeina. Sería como quedarse desnudo en Alaska. También hay música a toneladas. Así que todavía puede aguantar un poco, antes de darle al Play. Current Mood:  en pause Current Music: Beach House, Heart of Chambers
August 23rd, 200906:47 pm: De domingos místicos y devoción por la soledad
Nunca se sabe dónde puede brotar un paraíso o hundirse un infierno. Current Mood:  mística y extrasensorial Current Music: My Rifle, My Pony and Me - Dean Martin and Ricky Nelson
12:30 am: No es Just
Es media noche en una ciudad del norte. Las horas discurren cómodamente tras la ventana, montadas en autobuses rojos. Eres ese viejo que se pasa el día asomado, sin fuerzas para encender el ventilador ni la calefacción. El teatro de marionetas, al que se llega por el camino que tuerce desde esa funeraria que parece un bar, está cerrado. Debe haber una fiesta silenciosa, dentro. Es de noche y estamos solos y pensamos por eso en otros espacios deshabitados de la ciudad. Y pensamos también en esos ciudadanos a los que nadie se dirige aunque estén tirados enmedio de la acera con la espalda doblada hasta descoyuntarse y un brazo paralizado con el puño lleno de billetes de dólar (Nueva York, 2008). De vez en cuando alguien se detiene en el transcurrir demente de la ciudad, patitieso como una escultura de Duane Hanson o, visto no sin cierta crueldad, como un contenedor de papel reciclable recién puesto. Porque resulta, ¿te lo he dicho?, que hasta el videoclip de Just (Radiohead, 1995) es un cuento de hadas con final feliz en comparación con esta indolencia de principios de siglo en las ciudades del norte. Thom Yorke tocaba con su banda en un rascacielos al tiempo que, en la avenida, un tío se acostaba en el suelo en posición fetal, con la oreja pegada al asfalto. Todos los transeúntes se ponían muy nerviosos por saber qué le ocurría a aquel tío. Hoy ya no es igual, ahora se sabe que sobran los motivos. Hoy, esto es lo que quería contarte, se me ha enganchado el vestido en la puerta abierta de un coche. En el interior, postrado en el asiento de atrás, un hombre gordo miraba estáticamente al infinito con la boca abierta. Podría incluir su cara en el catálogo del museo de cera. He dado dos vueltas a la calle la Marquessa y no había nadie con quien compartir el momento. Nadie con quien despertar al hombre gordo, un hombre enfermo de ¿tétano? o ¿catalepsia? o ¿adicción a la heroína? ¿o qué hacía allí? A lo mejor es sólo eso, que sobran los motivos. Así va a transcurrir la noche en esta ciudad del norte, con el cuerpo incrustado en la vida de forma tan natural como se incrusta el cadáver en la muerte. Current Mood:  el de una alcantarilla Current Music: Chet Baker (y todavía me afecta)
August 22nd, 200901:56 pm: Breve resaca para un largo adiós
Tengo que responderle a la pregunta Qué has hecho en este tiempo. A pesar de que se despliega en gran angular, con su carne desparramada en la silla metálica (clavos, tornillos, púas, cucharas de heroína), se amarillea la visión detrás, alrededor, dentro. El mundo es el culo acristalado de una botella de cerveza. Picoteando aquí y allá en la memoria, en ese impulso primario hacia la sinceridad del que tan sabiamente hemos aprendido a desprendernos, sobrevuelan algunos buitres con mala sombra. Dejan caer días apergaminados con la barbilla llena de babas y los ojos amoratados de dormir sin ganas. Noches de euforia amarga, cuerpos que bailan como en un escaparate de productos caros. Cien toneladas de atardecer encima del estómago, los órganos dándose codazos. Confesarse a desconocidos. Quitarse la ropa sin más. Sentirse arder con gusto, como un pirómano obsesionado con la carne. En mil pedazos, romperlo todo, en mil pedazos y no mirar atrás. Qué has hecho en este tiempo. He odiado a los niños jugando en los parques. He pisado flores. Me he fumado el jardín, he vomitado ancas de rana. Convertí mi cama en una ciénaga donde cualquiera podía hundirse a deshoras. Me he arrancado los granos de la cara con las uñas hasta excavar agujeros de los que esperaba que asomaran gusanos. Qué has hecho en este tiempo. Te he estado esperando, sobre todo, te he estado esperando.
-Concentrarme en mi trabajo, me va de puta madre. -Me alegro. Current Music: heart of chambers
01:59 am: Devoción
Si all the world's a stage, la iglesia de Union Chapel es el teatro con el que soñamos.
Casa de Playa es el nombre que pondríamos a nuestro grupo; nuestro disco se titularía Devoción, lo presentaríamos en una fiesta calypso. Bajo, sintetizador, batería, altar y vidrieras. Y la chica. Oh, la chica toca con la melena.
August 20th, 200911:47 pm: Pernocta en la parra
Entonces se abre el telón. Y yo, que me he disfrazado de Lear, Mabeth, Timon y Hamlet, no espero encontrar a nadie ahí fuera. Como si no hubiera sabido, hasta ese momento, que por muy solo que te imagines, nunca lo estás tanto. Y eso que una vez se lo expliqué a mi preocupado padre: si te desmayas en el aeropuerto, siempre se acerca alguien a ver si te has muerto. De igual forma, esta soledad de desmayarse en el Teatro, no lo es tanto: las butacas están parcialmente ocupadas por personas que se acercarían a comprobar que aún respiro. Y ahora qué. Despierto. Desayuno huevos fritos, me pongo una camiseta arrugada. Corro hacia el autobús 73. Subo a la segunda planta, me siento en primera fila, en los palcos. Aumento el volumen del ipod para reventarme los tímpanos. Vuelvo a dormir. Entonces se abre el telón. Y yo, que me he disfrazado de Lear, Macbeth y todos los demás. Despierto. Cuando vuelvo a abrir los ojos, todos los asientos están vacíos. No hay aplauso. Bajo las escaleras como quien desciende a los infiernos. El conductor está limpiando su cabina y me mira perplejo, pero no le doy tiempo a hablar, interpreto el papel de viajero que llega justo al lugar que deseaba. Incluso le doy las gracias. Justo se pone a llover y vuelvo a casa empapada. Igual ni tan siquiera se puede decir que "vuelvo", porque no he ido a ningún lugar antes. Me tiro en la cama. Entonces se abre el telón. Current Mood:  perdida Current Music: Vetiver
Powered by LiveJournal.com
|
|